sábado, 10 de noviembre de 2012

50 km y pico.

Tal y como estaba previsto, el sábado 10 de noviembre un grupo de voluntariosas y madrugadoras liebres hemos compartido ruta con una selecta representación, o mejor dicho con la auténtica escuadra de gastadores del club 50KM, capitaneados por Álex.
El encuentro lo concertaron Andrés y Alejandro hace semanas. En este tiempo, el equipo de I+D de nuestro Club estuvo valorando qué ruta sería la más adecuada y representativa para ofrecer a nuestros invitados. La decisión, visto el resultado, creo que fue la correcta. Elegir un punto de partida en las inmediaciones del Arabí ha supuesto la incomodidad de tener que salir con vehículos, pero gracias a la impagable colaboración de Paco, nuestro presidente, hemos conseguido que todo el que ha querido se ha unido a la ruta con independencia de que dispusiese o no de coche. La ventaja ha sido poder concentrar en un recorrido de cincuenta kilómetros y pico un total de diez sendas y la ascensión al Arabí y Los Gavilanes.

A las 7:45, 10 liebres y 4 50KM nos vamos al cuerno; al del Arabí. El agua llovida los últimos días ha convertido los rocosos tramos finales de la ascensión en verdaderos esbaraores de los que hemos salido indemnes y taquicárdicos, disfrutando, una vez más, de las magníficas vistas a los cuatro vientos, que esta vez hemos ofrecido a nuestros invitados.
Las sendas hoy estaban ES-PEC-TA-CU-LA-RES. Del Barranco de los Muertos y la Rambla del Morteruelo hemos disfrutado como pocas veces, dejando atrás el Arabí para recorrer el enlace por pista más largo de la jornada. Camino de Los Gavilanes los compañeros de Albacete han destapado sus armas marcando un ritmo vivo y machacón que, unido a la blandura del terreno por el agua, ha dejado en la reserva las fuerzas de alguno, entre los que me encuentro. Menos mal que acabada la senda de bajada nos esperaba el almuerzo al carasolico, aunque a David y a mi casi se nos atraganta en los apenas 5 minutos que nos han quedado.
Llegados a la traviesa tras pasar por la Hoya Torres, se acaba la cómoda bajada y nos metemos en el conocido tramo de sendas desde el Cerro de los Condenados y hasta los Picarios. El disfrute ha sido máximo porque el terreno estaba como nunca lo he visto, y llevo años pasando. Incluso un tramo se había convertido en pequeño arroyo que hemos remontado contracorriente.
Llegados al Camino de Los Picarios y mientras el amigo Ronal reparaba un pinchazo, Álvaro Polo, que nos seguía de lejos desde los Gavilanes, ha contactado con nosotros. Es una gran alegría volverte a ver en bici después de estos meses con tantos problemas físicos. Lo malo es que te has llevado contigo a Raúl y a David y me he quedado sin compañero de penurias, teniendo que ver como grupo se alejaba, camino de la cantera, ahora sin nadie con quien comentar las jugadas.
Desde la cantera del Cerro Botija hemos bajado por la rocosa senda que recorre la vaguada, a tramos improvisada porque el trazado original quedó bajo los escombros de la cantera. Una vez abajo, hemos recorrido la última y flamante incorporación a la red viaria de sendas de nuestros montes que nos ha dejado, a algunos, en la punta en un bancal que nos hemos visto obligados a cruzar, con lo que la ruta del día ha podido ser homologada como una verdadera ruta de las liebres para lo cual, como bien sabéis todos, es imprescindible que se cruce, al menos, un bancal.
Tras un breve descenso llegamos a la Casa del Cerro y nos dirigimos al collado del Pocico Lisón por su clásica senda cuyo descenso, difícil de olvidar, nos ha dejado un magnífico sabor de boca, siendo la última senda de la mañana.
Tras recuperar a Manu, que se nos ha perdido un rato, y vista la hora que era, de la que no me acuerdo, hemos tomado rumbo al Arabí, de cara al viento, descartando el tránsito final por las Atalayas, por falta material de tiempo, según la versión oficial.
La Casa Santa, el Pozuelo, la Casa de Don Lucio y llegamos al Arabí. Recorremos el camino que sigue por la cota 800 y llegamos a los coches pasada la una.
Ha sido una gran mañana y una gran ruta. El tiempo nos ha acompañado con un cielo despejado y un viento de poniente que, junto al de tanta agua blando y pegajoso terreno, han dado un extra de dureza a la ruta que voy a recordar mientras me sigan doliendo las piernas.
Con unas cervezas frescas y algo de picar, hemos rematado la mañana, reponiendo líquidos y fuerzas entre las amenas conversaciones y caras de satisfacción que siempre surgen tras una magnífica ruta en compañía de los mejores amigos que se pueden encontrar: los amigos del deporte.
Gracias, Álex, por compartir tus fotos y por tu magnífica crónica que se puede, no, se debe leer en este enlace: http://50km.blogspot.com.es/2012/11/yecla-con-los-liebres.html

Los vídeos (50 KM):
http://50km.blogspot.com.es/2012/11/yecla-el-arabi-gavilanes-y-otros-montes.html

3 comentarios :

Anónimo dijo...

Muy buena ruta la de hoy. Aunque en algunos tramos,con las fuerzas al mínimo,verdad Juan Ramon? La subida al Arabi nada mas comenzar a pasado factura. Je je ... como siempre una cronica estupenda. -david-

ANDY dijo...

No se de que os quejáis si, al final, solo han sido 56,5 km, 1.250 m de desnivel y 4:15 h en movimiento.
¡Ya os enterareis el próximo sábado!
En fin, buena ruta, buen tiempo, buena compañía, buenas sendas y buenas cervezas frías. Ah, y el Arabí, mañanero, espectacular.

50KM dijo...

Hacía tiempo que no sudaba y disfrutaba tanto como subiendo el Arabi. Y que pasada de sendas. Lástima del tiempo, ese asesino implacable que pasa sin contemplaciones.
Gracias por haber sido tan buenos anfitriones pues días tan buenos como el de hoy nos hacen mucha falta en los tiempos que corren.
Respecto a la crónica, muy buena para recordar y hacer ver con todo detalle mediante el uso de la palabra lo que hemos recorrido.
Nos vemos en la próxima primavera en Alcalá del Júcar.
Los vídeos de la ruta en un par de días.